Con unas imágenes de ensueño, que nos ayudan a contar historias.
La historia que sólo tú quieras contar, ya que la chapita se abre, y permite guardar secretos en su interior.
Buscando información sobre la historia de los guardapelos, he podido averiguar, y os cuento, que se regalan generalmente a la persona amada en los días de celebración.
Dentro, puedes guardar la fotografía de esa persona especial que te lo ha regalado, en solitario, o junto a la tuya.
O simplemente, cualquier cosa que quieras llevar junto a ti a cada momento.
Una historia realmente bonita, y que me cautivó, fue la que me contó una clienta, que añoraba día tras día a su amigo y compañero del alma, su perrito. Quiso adquirir uno de mis guardapelos, precisamente para eso, guardar un pelito de su perro y sentirse acompañada por él cada vez que se ponía el colgante.
En los próximos días, os enseñaré más modelos, que ya tenéis disponibles en mi tienda de
Artesanum.
Un abrazo y ¡feliz día!